Respeto y convivencia

El respeto a las normas de convivencia es uno de los principios básicos para garantizar los derechos y libertades del conjunto de la sociedad y para que podamos disfrutar de una ciudad limpia y confortable. La mayoría de la población es consciente de ello y actúa de acuerdo a estas normas pero, desafortunadamente, una minoría las ignora con actitudes y comportamientos incívicos que perjudican al conjunto.
Para ello, y una vez pasado el tiempo de la pedagogía es momento de actuar con firmeza y contundencia. Así, en Cornellà hemos aprobado la modificación de algunos artículos de la Ordenanza de Convivencia y de Limpieza, referidos a la tenencia de animales, la recogida de sus excrementos y las pintadas indiscriminadas en fachadas y monumentos. Es conveniente endurecer las sanciones y penalizar con contundencia las actitudes reincidentes(las sanciones pueden alcanzar los 3.000 euros en los casos de mayor gravedad); porque está en juego la convivencia y la calidad de vida de toda la ciudad. E incluso nos personaremos como acusación pública en los casos de multireincidencia.
Que una ciudad goce de adecuados estándares de calidad y convivencia es una responsabilidad conjunta y común de la administración y de los ciudadanos y ciudadanas.
Ahora ya no es tiempo de campañas informativas, todos sabemos ya lo que está bien y lo que está mal.